8/5/11

La sociedad cambia, pero las costumbres se mantienen

El vaquero sustituyó a las faldas almidonadas, y a nadie se le ocurre saludar con besamanos. La sociedad cambió en 200 años, en algunos aspectos gradualmente y en otros, de golpe. Sin embargo, muchas tradiciones siguen vigentes. La revolución independentista y el montón de revoluciones que se sucedieron en el Paraguay no consiguieron suprimir algunas costumbres.


La misa del Te Deum en la Catedral de Asunción es más antigua que la República del Paraguay. El 13 de mayo de 1812, los miembros de la Junta Superior Gubernativa, Fulgencio Yegros, Pedro Juan Cavallero y Fernando de la Mora, ordenaron no solo la celebración de esta eucaristía, sino que las Casas Consistoriales se iluminen en la noche del 14, "a fin de hacer más plausible la gloriosa conmemoración de dicho día", según un documento que proporciona el historiador Herib Caballero.

Otra tradición que hasta ahora se mantiene vigente es otorgar la libertad a un preso, cuyo delito no sea tan grave, en un día festivo. Ahora el indulto está en manos del presidente de la República.

DIVERSIÓN. Las celebraciones más importantes eran y siguen siendo los días de los santos patronos de los pueblos, y los barrios de Asunción. A la misa tempranera le sigue la fiesta popular con música y juegos.

En 1811, la gente vestía sus mejores galas para las fiestas patronales, pero la característica de la época era que hasta las mujeres más sofisticadas andaban descalzas, cuenta la historiadora Milda Rivarola. 

Los hombres también andaban descalzos, aunque los militares vestían botas, pantalones cortos, medias de seda, especialmente los que estaban vinculados al poder. También trajes tipo chaqueta, unos sacos que llegaban hasta antes de la cintura, porque entre el cinturón y el saco se usaba una faja ancha.

Recién en la época de los López, con la incursión de la moda europea, se impuso el uso de los calzados. La alta sociedad siempre se guió por la moda europea y el pueblo vistió de una forma más sencilla, con tejidos paraguayos rústicos.

Como en todo el mundo, la liberación femenina llegó en los 60 y las mujeres empezaron a vestir pantalones, aunque ya en los años 50 usaban short con una especie de falda encima para las clases de educación física y para andar en bicicleta.

MENÚ. Las comidas típicas –el chipa guasu, chipa so′o y sopa paraguaya– vienen de los años de mestizaje y felizmente permanecen en el menú. A las primeras bebidas alcohólicas que se consumían –la caña y los vinos españoles–, les siguieron con el paso de los años alcoholes diferentes de todas las nacionalidades y procedencias.

LAS CLASES SOCIALES. Las diferencias sociales existieron siempre, aunque los miembros de las clases altas se fueron componiendo y recomponiendo.

Las familias tradicionales en el momento de la independencia fueron los Díaz de Bedoya, Yegros, Zavala, Cohene, Domínguez, Cañete, Carísimo y Arredondo, Martínez Sáenz, Recalde y Cabañas de Ampuero. Con el correr de los años, muchos de estos apellidos de alcurnia se fueron sustituyendo por otros.

Recién con los López, la idea de los clubes comienza a germinar. Antes, los puntos de reunión eran las plazas, donde pobres y ricos compartían la misma diversión. Los primeros clubes fueron: el Nacional, el Unión, El Porvernir Guaireño y El Mbiguá. 

Luego vinieron el Sajonia, el Centenario y recién en los 80, el Yacht y Golf Club, el Club Internacional de Tenis y otros. Pero no siempre hubo cámaras instantáneas para perpetuar los bailes, las ceremonias y los trajes elegantes. 

Recién en la época de los López, hacia 1850, aparece la fotografía en Paraguay. Retratarse con los mejores vestidos, en lugares llenos de glamour fue por muchos años un síntoma de buena posición económica, no como ahora que cualquiera tiene una foto en Facebook.

200 AÑOS DE LA INDEPENDENCIA

Las
fiestas patronales, las reuniones familiares, la amistad con los vecinos son hábitos que no pasan de moda en un Paraguay, que en 200 años sigue mezclando culturas.

LOS DIARIOS Y LAS SOCIALITÉS


Las páginas dedicadas a los acontecimientos sociales comienzan a publicarse en El Semanario, cuya edición es posterior al primer diario paraguayo El Paraguayo Independiente. Aquellas primeras noticias sociales incluían las imágenes de las celebraciones, entre ellas, las fiestas por el Día de la Independencia, Día de la Constitución o por el cumpleaños del presidente.

Originalmente, en los espacios dedicados a informar sobre la vida de la alta sociedad, se comentaba sobre los casamientos, los aniversarios y también sobre los nacimientos.

En tiempos de los López, los bailes se realizaban en el Club Nacional. Don Carlos tenía la política de que no solo debían festejar los vinculados al gobierno, sino también la gente del pueblo. Para eso, en la plaza 14 de Mayo, las bandas militares tocaban para que la gente común baile y se divierta. Fuente Última Hora.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada