29/10/11

Empresarios agropecuarios se quedan con más de G. 1 billón de impuestos


El cuento de la formalización ha sido la excusa para el golpe maestro del sector agropecuario: quedarse con alrededor de 1 billón de guaraníes que debieron ingresar al fisco. Esta es el único proceso de formalización en la historia económica del Paraguay que ha dejado un enorme agujero fiscal.

La historia comienza el 12 de abril del 2005. El ministro interino, Andreas Neufeld, aprovechó la ausencia del entonces ministro Borda quien había viajado para la asamblea de gobernadores del BID en Japón, firma el decreto 5.069 por el cual extiende a los grandes productores agropecuarios un beneficio establecido en la ley solamente para los medianos productores, y que consiste en pagar el Imagro con los créditos de IVA compra.

A su vuelta de Japón, unas semanas después, el ministro Borda se alejaba del gabinete de Nicanor sin dar mayores explicaciones. Asumía en su reemplazo, Ernst Bergen, quien al igual que Neufeld y Nicanor pertenecían al grupo religioso Raíces.

Qué casualidad.

Con el cambio de gobierno, apenas tuvo lugar la asunción de Lugo, lo primero que hizo Borda, en setiembre del 2008, fue dejar sin efecto el decreto 5.069, pero el sector agropecuario ya había acumulado créditos ilegítimos e ilegales por más de 1 billón de guaraníes según el propio Gerónimo Bellasai.

La fijación de impuestos, y su modificaciones, solamente pueden hacerse por ley según la constitución Nacional. Esta es una atribución exclusiva del poder legislativo. El artículo 179 de la Constitución expresa: “Todo tributo, cualquiera sea la naturaleza o denominación será establecido exclusivamente por ley….”. Así, como el legislativo es el creador del impuesto, es este órgano a quien compete dejar sin efecto el mismo y no al ejecutivo.

Duarte Frutos lo que hizo con el decreto 5.069 es devolver al productor el dinero pagado en concepto de IVA en forma de créditos tributarios, que es equivalente a dinero en efectivo a los fines del pago de impuestos. Es decir, eliminó la carga del IVA a los grandes productores, lo cual fue abiertamente inconstitucional!.
EL GOLPE
Sin embargo, nadie dijo absolutamente nada. Hacienda había logrado vender la película de que el decreto serviría para la formalización del sector agropecuario. Lo que no explicó en ningún momento fue cual sería el resultado en términos financieros para el fisco. En ese sentido, existen indicios serios para creer que este blanqueo fue un tremendo agujero para las arcas fiscales.

La puesta en marcha del cuestionado decreto ha tenido básicamente dos efectos. Primero, en el sector INFORMAL, muchos productores empezaron a comprar legalmente y consecuentemente se dio un aumento de la recaudación del IVA, pero todas estas sumas ingresadas al fisco posteriormente fueron devueltas a los productores en forma de crédito tributario, por lo que el aporte del IVA debería ser contabilizado en CERO por Hacienda. Este crédito recuperado por los productores son y siguen siendo aplicados al pago del Imagro, por lo que se da un nuevo ingreso en concepto de IMAGRO para el fisco, que es en realidad como debiera contabilizarse en Hacienda.
En síntesis, el impacto del decreto en el sector INFORMAL, ha sido un aumento de la recaudación fiscal.

Ahora, lo que Hacienda no ha comentado nunca es que dicha norma también tendría un impacto en el sector FORMAL. En este sector, los grandes productores venían pagando el IMAGRO de su bolsillo hasta antes de la entrada en vigencia de la normativa, pero con ella accedieron a créditos tributarios por sus IVA compra y entonces pagaron y siguen pagando Imagro con créditos tributarios ya que todavía cuentan con un remanente pese a que el decreto quedó sin efecto.

Es decir, el impacto del decreto 5069 en el sector FORMAL de los grandes productores agropecuarios fue que dejaron de ingresar millonarias sumas en efectivo en concepto de Imagro. Se quedaron con el dinero del fisco en sus bolsillos!.

La cifra de cuanto es el dinero PERDIDO por el fisco hasta hoy en esta operación de blanqueo debe saltar de la diferencia entre los nuevos ingresos generados por el sector INFORMAL que pasó a formalizarse y el dinero en efectivo que dejaron de ingresar los productores FORMALES.

Esto es lo que se puede llamar, sin ninguna duda, un robo por decreto, que podría superar los 200 millones de dólares al que la Fiscalía, la Procuraduría y Hacienda prefieren hacer la vista gorda. Fuente Neike

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